|
Lima, 27 de abril de 2001
Señores
Mision Permanente ante la OEA
Reciban el cordial saludo de la Coordinadora Nacional
de Derechos Humanos del Perú, institución que representa a 61
organizaciones de derfdensa de derechos humanos en el Perú y que cuenta
con acreditación para participar en las actividades de la Organización
de Estados Americanos.
Adjunto el documento que sintetiza los resultados de
la consulta regional preparatoria de la reciente Cumbre de las Americas,
elaborada por nuestro colectivo a través del Instito de Defensa Legal,
miembro de nuestra red nacional.
En la consulta intervinieron ocho paises de la region
(Mexico,Guatemala, Venezuela, Brasil, Uruguay, Argentina, Chile y Peru)
y cerca de cien organizaciones (en su mayoria de derechos humanos, pero
tambien de mujeres, defensorias del pueblo, empresarios y otros).
El texto fue enviado la semana pasada, dias antes de
la cita de Quebec, a las instancias pertinentes de la OEA y de la
Cumbre. Por sus caracteristicas y las minimas modificaciones hechas en
la Cumbre a los proyectos de Declaracion y de Plan de Accion, creemos
que la sintesis que adjuntamos es un texto que mantendra su vigencia,
tanto para el seguimiento a la implementacion de los acuerdos adoptados
como a las demandas que en el se hacen.
Proximamente organizaremos un seminario a nivel
nacional para debatir publicamente sobre varios de los aspectos de esta
consulta.
Agradeciendo su gentil deferencia, quedo de usted.
Atentamente,
Sofía Macher
Secretaria Ejecutiva
UN APORTE DE LA SOCIEDAD CIVIL A LA CUMBRE DE LAS AMERICAS:
PARA LA VIGENCIA DE LOS DERECHOS HUMANOS Y LA DEMOCRACIA
En preparación de la tercera Cumbre de las Américas, cerca de cien
organizaciones de ocho países de la región intervinieron durante los
primeros meses de éste año en una consulta sobre temas de democracia,
derechos humanos y estado de derecho. Los aportes que surgen de éste
proceso identifican con precisión los requerimientos existentes en
temas tan importantes como sensibles para la región y constituyen una
valiosa contribución que la Cumbre de Quebec debería considerar al
momento de adoptar el Plan de Acción y la Declaración final.
A continuación, presentamos una síntesis, en tres grandes áreas,
de los resultados de dicha consulta para su consideración.
A) Cinco temas prioritarios en la agenda
regional de derechos humanos.
Las organizaciones consultadas han expresado un alto grado de
coincidencia al identificar las prioridades que debe tener la agenda
regional de derechos humanos. Cabe destacar que, aunque la mayoría son
organizaciones que trabajan en este campo, hubo un número significativo
de organizaciones que se desempeñan en otros ámbitos.
Las siguientes son las prioridades a las que, en nuestra opinión, el
proceso de las Cumbres debería prestar especial énfasis:
1. Primera prioridad: Hacer justicia, poner fin a la
impunidad.
Esta es una demanda crucial en el Hemisferio. Su satisfacción o no,
compromete la credibilidad del proceso de las Cumbres y por tanto, su
propia viabilidad.
La demanda abarca un conjunto de aspectos. En algunos, ya
considerados en versiones preliminares del Plan de Acción, es
importante reclamar firmeza para que no se dejen de lado. En otros, es
necesario llamar la atención sobre la omisión para que sean incluidos
en los textos definitivos.
Saludamos que el Plan de Acción asuma la "determinacion de
combatir y eliminar la impunidad en todos los niveles"(2-C) y
confiamos en que los siguientes planteamientos, orientados a lograr el
anhelo de justicia, sean atendidos.
- Ratificar los instrumentos internacionales y regionales de
derechos humanos.
Saludamos que el Plan de Acción inste a los estados a
"firmar, ratificar o adherir, segun sea el caso, y al menor
plazo posible todos los instrumentos universales e interamericanos
de derechos humanos"(2-B). Creemos que esta es una
responsabilidad ineludible y tiene una importancia de primer orden.
Instamos a que tales normas tengan rango constitucional y
consideramos indispensable que se remarque la necesaria adecuación
de las legislaciones nacionales a los estándares internacionales
que tales compromisos presuponen. La necesidad de desarrollar,
revisar e instrumentalizar leyes, procedimientos, códigos y
regulaciones para garantizar la compatibilidad con las obligaciones
jurídicas internacionales, integrando los principios de los
instrumentos internacionales en las leyes, políticas y prácticas
nacionales.
A sabiendas que muchos jueces no aplican legislacion
internacional por desconocerla, se debe brindar asistencia a los
Estados para cumplir con los compromisos que asuman y propiciar que
el Comité Jurídico Interamericano preste asistencia técnica a los
Estados para adecuar el derecho interno a las disposiciones de los
tratados, creando comisiones en las que se incorporen representantes
de la sociedad civil.
Cabe hacer en este punto, especial mención a la ratificación
del Estatuto de la Corte Penal Internacional, por su importancia en
la lucha regional y global contra la impunidad que históricamente
ha prevalecido en el tema de los derechos humanos y para enfatizar
la importancia que asignamos al siguiente punto.
- Adecuar las legislaciones nacionales para el ejercicio efectivo
de la jurisdicción internacional.
No se debe olvidar que algunas democracias de la región
comparten el dudoso privilegio de haber legislado para hacer
realidad la impunidad y que delitos de lesa humanidad fueron
cometidos por fuerzas de seguridad coordinadas regionalmente.
Es muy importante que en el Plan de Acción se señale que los
Estados "Combatiran, de acuerdo al derecho internacional, el
genocidio, los crimenes contra la humanidad y los crimenes de
guerra, dondequiera que se produzcan"(2-D); pero es
imprescindible que inmediatamente se adopten las medidas pertinentes
para garantizar que no existan vacíos legales ni impedimentos
constitucionales que dificulten el ejercicio de la obligación de
los Estados de hacer efectiva la jurisdicción universal en tales
casos.
- Fortalecer el Sistema Interamericano de Derechos Humanos.
Desde la sociedad civil se han aportado al proceso de las Cumbres
diversos estudios y recomendaciones que compartimos en éste campo.
Importantes aspectos de estas propuestas se han recogido en la
Declaración y el Plan de Acción.
Entre éstos, queremos enfatizar los siguientes puntos
considerados en el Plan de Acción (2-G): a) La necesidad de
"medidas concretas para fortalecer y perfeccionar el sistema,
en particular el funcionamiento de la Comisión y de la Corte";
b) La orientación "a la universalización del sistema";
c) La obligatoriedad del "cumplimiento de las decisiones de la
Corte Interamericana y el seguimiento de las recomendaciones de la
Comisión"; d) "La facilitacion del acceso de las personas
a este sistema de proteccion"; e) "El incremento
sustancial de los fondos asignados para mantener sus
operaciones"; f) "El examen de la posibilidad que la Corte
y la Comisión funcionen de manera permanente".
Añadiremos que la Cumbre debe considerar en éste punto un
llamado para la completa incorporación en el sistema de todos los
países del Hemisferio. La profundización del sistema
interamericano requiere resolver la integración efectiva de todos
los Estados involucrados.
- Cumplir con las obligaciones y acatar las decisiones.
Particular importancia reviste el hecho de que en numerosas
ocasiones Estados de la región han hecho caso omiso a las
obligaciones contraidas en los instrumentos de derechos humanos o a
las recomendaciones y decisiones emanadas de sus órganos
competentes; y, adicionalmente, que tales acciones han merecido la
tolerancia o complicidad de la comunidad de naciones del Hemisferio.
En este sentido, es importante el apoyo expreso que el proyecto
de Declaración brinda tanto a la Comisión como a la Corte y su
insistencia en perfeccionar "la observancia de las
recomendaciones de la Comisión y el cumplimiento de las decisiones
de la Corte".
Sin embargo, es urgente crear mecanismos de supervisión del
cumplimiento de las decisiones jurisdiccionales expedidas por la
Comisión y la Corte, establecer un sistema de informes y rendición
de cuentas del acatamiento de recomendaciones y decisiones;
y considerar el establecimiento de sanciones para los Estados que
no cumplen sus obligaciones internacionales
- Garantizar la independencia del Poder Judicial.
El Plan de Acción propuesto plantea que se "fomentaran
medidas para fortalecer la independencia del Poder Judicial mediante
iniciativas que incluyan la transparencia en la selección de
autoridades judiciales, seguridad de permanencia en el cargo, normas
de conducta apropiadas y sistemas de responsabilidad ante la
sociedad"(3-D).
Sin embargo, en una región en que la debilidad institucional y
la subordinación al poder han caracterizado a los tribunales, es
necesario ser más enfáticos. Para lograr que los sistemas
judiciales respondan de manera eficaz ante las violaciones de
derechos humanos es condición fundamental eliminar cualquier forma
de control o influencia política sobre ellos, estableciendo un
sistema institucional que responda a un Estado democrático de
derecho, en el que existe una separación de poderes y mecanismos de
control del poder.
El Plan de Acción debería añadir quelos órganos políticos no
deben intervenir en el proceso de selección y nombramiento de los
jueces; debería instar a que exista una carrera judicial, programas
de formación contínua y seguridad y permanencia en el cargo para
los magistrados. El Plan de Acción debería comprometerse a que el
Poder Judicial sea conducido por órganos de gobierno autónomos y a
que se implementen sistemas de vigilancia interna y mecanismos de
control de las decisiones del Poder Judicial que incluyan la
participación de la ciudadanía. Asimismo, debe asegurarse la
participación de la sociedad civil en los procesos de reforma de
los sistemas de justicia.
- Limitar los Tribunales Militares a sus funciones disciplinarias.
Nada se dice al respecto en los proyectos de Declaración y de
Plan de Acción, pese al sobredimensionamiento distorsionador y
nocivo para la democracia de los tribunales militares en muchos
países de la región, y al papel que les ha tocado cumplir en el
encubrimiento de graves violaciones a los derechos humanos.
Es preciso que se limite la competencia de la justicia militar
sólo para aquellas infracciones de naturaleza militar a los
reglamentos y normas militares cometidos por personal en actividad
(delitos de función), excluyendo las comunes y las cometidas contra
los derechos humanos.
- Medidas complementarias.
Además de las reformas en el plano normativo se requieren otras en
el plano del funcionamiento de las instituciones de control penal
(judicatura y especialmente en la situación carcelaria). Debe
fortalecerse los aparatos de investigación del delito (el Ministerio
Público y la policía); en particular, contar con Ministerios Públicos
autónomos y altamente profesionalizados para asegurar su eficacia y
evitar la impunidad.
Añadimos también la relevancia de fortalecer las Defensorias del
Pueblo, de contar con presupuestos adecuados, con iniciativas para
superar las diferencias linguísticas y con programas para la
protección de testigos.
El Plan de Acción establece adecuadamente que se "apoyarán
iniciativas y programas públicos y privados para la educación de las
personas sobre sus derechos de acceso a la justicia; e impulsarán las
medidas que aseguren el acceso oportuno, equitativo y universal a la
justicia"(3-B). Pero esto no basta. El acceso a la justicia es aún
un gran problema, especialmente para la población de escasos recursos y
ésta dificultad es un elemento que contribuye a la impunidad.
En la promoción de programas que alienten el trabajo de los Jueces
de Paz, de formas de justicia comunitaria y de mecanismos de
conciliación, se puede afianzar una franja importante de sistemas
complementarios en nuestras sociedades que pueden denunciar y controlar
múltiples abusos que el sistema judicial deja de lado.
Finalmente, y no por eso menos importante, debe destacarse el valor
que han tenido y tienen formas de justicia transicional para la
recontrucción de la paz y la democracia. En particular, las Comisiones
de la Verdad en su papel de revisión de los hechos y las secuelas que
pautan comportamientos negativos, en su capacidad de plantear
recomendaciones y reformas para que las atrocidades no se repitan, y en
su complementariedad a los sistemas de justicia para frenar la
impunidad.
2. Segunda prioridad: Reafirmar los derechos económicos, sociales y
culturales; erradicar la pobreza.
El proyecto de Declaración establece el compromiso de "no
escatimar… esfuerzos para liberar a nuestros ciudadanos de las
condiciones deshumanizantes de la pobreza extrema", reduciendo
"la proporción de las personas que viven en condiciones de pobreza
extrema en un 50% para el año 2015". El Plan de Acción se propone
"encarar el desafío mas apremiante que efrenta el Hemisferio: la
erradicación de la pobreza"(11-A). No se equivocan.
En el Hemisferio, millones de personas sobreviven en condiciones en
las que están ausentes la mayoría de sus derechos mientras los
gobiernos se muestran incapaces de enfrentar esta situación. Los pobres
han crecido en términos absolutos y relativos.
La pobreza no debe ser sufrida en silencio ni debe ser tolerada por
quienes están en situación de cambiarla. La falta permanente de
disfrute de los derechos económicos y sociales por la gran mayoría de
la población del continente revela que no sólo es la invisibilidad de
éstos derechos el problema, sino que estamos ante una práctica
sistemática de violación de los derechos humanos.
No se comprenden las razones por las que se ha eliminado del Plan de
Acción el reconocimiento hecho en la versión anterior de que "la
pobreza y las disparidades económicas persistentes en las Américas
tienen repercusiones perjudiciales sobre el crecimiento económico y
sobre la estabilidad política y social" y que para solucionar el
problema de la pobreza y la desigualdad deben desarrollarse políticas
de derechos humanos. Pero menos se comprende que, pese a las positivas
afirmaciones que hemos citado, el proceso de las Cumbres no haya
avanzado en compromisos concretos desde una perspectiva de derechos.
El Plan de Acción reconoce "que la proteccion universal y la
promocion" de todos los derechos humanos "con base en los
principios de universalidad, indivisibilidad e interdependencia"
... "son fundamentales para el funcionamiento delas sociedades
democráticas"(2-A). Pero se queda en el plano declarativo.
Es imprescindible que se reafirmen los derechos económicos, sociales
y culturales como derechos exigibles y justiciables, pues éstos
todavía gozan de mecanismos de protección menos garantistas que los
derechos civiles y políticos. Hay que desarrollar los mecanismos para
la justiciabilidad de estos derechos, mecanismos que perfeccionen su
protección en el ámbito del sistema interamericano.
El Protocolo de San Salvador de 1988 contiene normas específicas
sobre la protección de los derechos económicos, sociales y culturales
y además tiende a superar la distinción tajante que se hacía en
relación a la posibilidad de utilizar mecanismos de protección
únicamente para los derechos civiles y políticos. Esto es positivo,
pero insuficiente.
Se requiere el compromiso de la Cumbre para lograr avances concretos
en este campo y la consideración de mecanismos complementarios, tales
como el nombramiento de un Relator de la CIDH sobre el tema; el
establecimiento de informes periódicos y mecanismos de rendición de
cuentas con participación de la sociedad civil; ampliar el derecho de
petición individual a otros derechos económicos, sociales y
culturales; y garantizar un incremento significativo del gasto social en
el ámbito nacional.
Dado que el proceso de las Cumbres tiene entre sus pilares la
integración económica, es fundamental que simultáneamente asegure la
exigibilidad de los DESC y reconozca la primacía de los tratados de
derechos humanos sobre los acuerdos comerciales. Los Estados no pueden
ignorar sus obligaciones frente a los DESC aún cuando negocien a
escondidas y sin debate público, acuerdos comerciales que deben ser
coherentes con los instrumentos internacionales de derechos humanos.
3. Tercera prioridad: Acabar con la discriminación; promover los
derechos humanos.
Es indispensable recordar en los documentos que apruebe la Cumbre,
que los Estados no sólo tienen el deber de garantizar los derechos
humanos; también tienen la obligación de promoverlos. La promoción de
los derechos humanos es clave para su reconocimiento, para el
fortalecimiento de las instituciones democráticas y para el aprendizaje
de valores.
Los Estados, en estrecha relación con la sociedad civil, deben
diseñar e implementar políticas públicas de promoción y difusión de
los derechos humanos que tengan el objetivo de modificar comportamientos
sociales y prácticas privadas lesivas a los derechos humanos; que
prevean la formación y capacitación permanente de los funcionarios
encargados de hacer cumplir la ley, y establezcan reglas de conducta
para todos los funcionarios públicos que garanticen el derecho de los
ciudadanos a ser tratados en condiciones de respeto e igualdad. Esto
debe ser alentado por la Cumbre.
En éste contexto, el Plan de Acción debe ser más enfático para
reclamar "medidas para promover e instrumentar la Declaración de
las Naciones Unidas sobre los Defensores de los Derechos
Humanos"(2-J) y a su vez, la Cumbre no puede dejar de exigir con
firmeza el cese inmediato de los ataques y del hostigamiento a los
defensores de derechos humanos
Pero en éste campo, resulta fundamental el combate frontal contra la
discriminación en todas sus manifestaciones, abarcando el amplio
espectro de las víctimas por identidad.
Los derechos humanos se sustentan en los principios de igualdad y no
discriminación y hacen imprescindible implementar acciones y leyes
especiales para erradicar los factores que contribuyen a perpetuar las
conductas o estereotipos que ocasionan la violación de éstos
principios en manifestaciones de discriminación de diversa índole.
No obstante, si bien se ha registrado un avance en el ámbito
normativo y jurisprudencial en los sistemas internacionales y nacionales
de protección de los derechos humanos, el Hemisferio aún esta plagado
de casos intolerables de discriminación.
El propuesto Plan de Acción debiera ser más enfático para poner
fin a "la difusion de … estereotipos negativos sobre la mujer,
etnias, grupos sociales y otras agrupaciones coadyuvando de esta forma a
la promoción de cambios en las actitudes y pautas culturales y
proyectando imagenes plurales, equilibradas y no
discriminatorias"(1-M).
Valoramos el compromiso adoptado en el Plan de Acción de que se
"tomarán medidas concretas, al nivel nacional, para promover y
fortalecer el respeto a las normas de derechos humanos
internacionalmente reconocidas incluyendo los derechos humanos de la
mujer, del niño, de los pueblos indigenas, migrantes, repatriados,
personas con discapacidad y grupos vulnerables o
discriminados"(2-B) y de que se adoptarán medidas "para
prevenir, impedir y penalizar la violencia, segregacion y explotacion
ejercida"(3-Zb) contra estos grupos; pero llama la atención y
resulta inaceptable que aquí y en ningún otro lugar del Plan de
Acción se haga referencia o se protega a las víctimas de violaciones
de derechos humanos por el sólo hecho de su orientación sexual; así
como las muy escasas referencias a los ancianos y personas con
discapacidad.
De primera importancia son, sin embargo, las consideraciones a la
discriminación que sufren las mujeres, a la necesidad de adoptar una
consistente perspectiva de género, y el propósito de "prohibir y
eliminar todas las formas de discriminación basadas en el género ...
alcanzando la meta de la igualdad jurídica entre hombres y mujeres
antes del año 2002"(2-U).
Destacamos particularmente las indicaciones del Plan de Acción para
que se "incorpor(en) plenamente los derechos humanos de la mujer en
la agenda de trabajo de las instituciones hemisfericas"(2-S); para
"que la perspectiva de género esté integrada en todas las
políticas, programas y proyectos"(14-B); para que
"solicit(en) a la OEA y particularmente a la Comisión
Interamericana de Mujeres (CIM), facilitar la integración de la
perspectiva de género en el trabajo de todos sus organos, agencias y
entidades"(2-T); y para "garantizar que la igualdad de género
sea una dimensión integral del diseño, instrumentación y evaluación
de las políticas y programas gubernamentales e interamericanos en todos
los campos" (14-A).
Compartimos el reconocimiento de "que la potenciación de la
mujer, su plena e igual participación ... y su igualdad de
oportunidades ...son todos fundamentales para: la reducción de la
pobreza, la promoción de la prosperidad ... el desarrollo sostenible
... la consolidación de la democracia ... (y) que estos principios son
la base para promover la igualdad de género y los derechos humanos de
la mujer en las Américas y para trabajar hacia la eliminación de una
amplia gama de desigualdades aún existentes"(14-pre).
Respaldamos que se "desarrollen políticas y medidas adicionales
para hacer frente al problema de la violencia contra la mujer,
incluyendo la violencia doméstica"(2-V) y para que se aborden
"los prejuicios de género en la contratación, las condiciones de
trabajo, la segregación ocupacional y el acoso sexual, la
discriminación en materia de prestaciones sociales, la salud e higiene
ocupacional de las mujeres y la desigualdad de oportunidades de avance
profesional"(10-H).
Es igualmente importante que el propuesto Plan de Acción asuma el
compromiso de "concluir con todas las formas de racismo", por
su persistencia en el Hemisferio y la inminente Conferencia de las
Naciones Unidas.
Resaltamos que el Plan de Acción reconozca que "los pueblos
indígenas de las Américas ... necesitan medidas especiales para
alcanzar su pleno potencial humano y que su inclusión en nuestras
sociedades e instituciones es un elemento valioso para el continuo
fortalecimiento, no sólo de los derechos humanos en nuestra comunidad
hemisférica, sino también en un sentido más amplio, de nuestras
democracias, economías y civilizaciones"(15pre). Y que reconozca
también "el valor de sus cosmovisiones, los usos, las costumbres y
las tradiciones" y el deber de "respetar las expresiones
culturales de los pueblos indígenas"(15-B); por lo que
"promoverán y divulgarán ... el aporte de los pueblos indígenas
en la formación de la identidad nacional en los países en los que
habitan"(15-E).
En el campo de la niñez y adolescencia el Plan de Acción se propone
correctamente "establecer, fortalecer e implementar políticas
públicas tendientes a asegurar el bienestar y el desarrollo integral de
los niños, niñas y adolescentes"(17-B); "asegurar la
efectiva implementación y seguimiento de los derechos de los niños y
las niñas"(17-G); y la "protección contra la
discriminación, la desigualdad, el abuso, la explotación y la
violencia"(17pre), sin descuidar el rechazo a la participación de
la niñez en conflictos armados (17-A).
Finalmente, es positivo que el proyecto de Declaración reconozca las
contribuciones de los migrantes y se comprometa a "asegurar el
respeto a (su) dignidad, … a la protección y defensa de sus derechos
… (y) atender (sus) legitimas necesidades"; y que el Plan de
Acción anuncie que se "Establecerá un Programa Interamericano, en
el marco de la OEA, para la promoción y protección de los derechos
humanos de los migrantes"(2-O).
Creemos que para la implementación de todos estos puntos deben
establecerse mecanismos que permitan su seguimiento y el diálogo con
las organizaciones de la sociedad civil.
4. Cuarta prioridad: Garantizar el acceso a la información
y la libertad de expresión.
Es preciso destacar este tema poniendo el énfasis en la libertad de
acceso a la información como un derecho humano y una garantía
democrática de buen gobierno.
Hay que erradicar la cultura del secreto que prevalece en las esferas
gubernamentales de nuestros países y señalarla como violatoria de
nuestro derecho.
El propuesto Plan de Acción reconoce que "la buena gestión de
los asuntos públicos exige participación ciudadana y controles
efectivos"(1-E) y demanda "transparencia en la gestión
pública y rendición de cuentas publicas"(1-R); pero sólo
tímidamente plantea que las legislaciones nacionales deben
"garantizar la protección, promoción y respeto de …. la
libertad y el acceso a la información"(1H), así como
"facilitar la participación de la sociedad … la transparencia de
los procesos de toma de decisiones … (y) para divulgar …
información emanada de todos los niveles de gobierno"(1-I).
Es menester que se respalden iniciativas tales como la de Los
Principios de Lima y la Declaración de Chapultepec, promoviendo las
medidas que permitan su implementación sin dilaciones.
El propuesto Plan de Acción comete el error de definir (4-D) con
extrema amplitud el tema de la seguridad nacional, prestándose de ésta
manera al continuismo de una política oscurantista que no cambiará
mientras no se adopten definiciones restrictivas en el tenor de las
documentos mencionados en el párrafo anterior y otros
internacionalmente aceptados.
Del mismo modo, pese a que la libertad de expresión constituye uno
de los pilares de un sistema democrático, constantemente se expresa
preocupación por la falta de libertad de expresión en la región y las
constantes presiones directas e indirectas a su libre ejercicio,
limitando la "libertad de investigar y publicar sin miedo"
(2-Za).
En ese sentido, celebramos el compromso del Plan de Acción de que
los Estados"asegura(rán) que los medios de comunicación esten
libres de intervenciones arbitrarias"(1-K); que deberán
"garantizar medios de comunicación libres, abiertos e
independientes" (1-L), y "asegurar que su legislación
nacional sobre libertad de expresión esté conforme a las obligaciones
jurídicas internacionales"(2-Z). Acá debería añadirse el
respaldo a la Declaración de Principios sobre la Libertad de Expresión
aprobada por la CIDH.
5. Quinta prioridad: Subordinar las Fuerzas Armadas al poder
legítimamente constituido.
El proyecto de Declaración reconoce con toda claridad "que la
subordinación constitucional de las fuerzas armadas y de seguridad a
las autoridades civiles legalmente constituidas es fundamental para la
democracia". A su vez, el Plan de Acción destaca correctamente que
ésto "contribuye al mejoramiento de la seguridad
nacional"(4-A).
Remarcamos la necesidad de revisar la ubicación institucional de las
fuerzas de seguridad, sus roles muchas veces más amplios que los de
defensa, y el indispensable control de la autoridad democrática. Sobre
éste último aspecto, llama la atención no sólo la amplitud de la
definición de seguridad nacional sobre la que ya hemos hecho mención y
que en este caso alude a la extensión de las atribuciones de los
institutos armados, sino y especialmente, el hecho de que permanezca
entre corchetes un punto del Plan de Acción que consideramos crucial y
que llama a promover "una mayor supervisión civil de las
instituciones de defensa y seguridad"(4-C). La Cumbre claudicaría
en las afirmaciones que hemos citado en el párrafo anterior si se
retira éste punto.
La reforma a la que aludimos líneas arriba, debería considerar a su
vez, reformas sobre los acuerdos y organismos vinculados al tema de
seguridad en la región y evitar la militarización de la represión al
narcotráfico, y ser parte de "la revisión de todos los temas que
se refieren a los enfoques sobre la seguridad internacional en el
Hemisferio"(2-B).
B) En defensa de la democracia: prevenir para ser eficaces.
La consulta regional identificó la conveniencia de contar con un
compromiso, como ocurre en otros foros de la región, que afirmára la
vigencia de la democracia, los derechos humanos y el Estado de Derecho
como requisitos para participar del proceso de las Cumbres. Vemos con
agrado que el proyecto de Declaración hace de "el mantenimiento y
fortalecimiento del Estado de Derecho … condición esencial" para
la presencia en las Cumbres y que, "en consecuencia, cualquier
alteración institucional o ruptura del orden democrático …
constituye un obstáculo fundamental para la participación … en el
proceso de las Cumbres de las Americas".
Mas aún, nos parece de suma importancia que en el proyecto de
Declaración se instruya a los "Ministros de Relaciones Exteriores
para que, en el marco de la próxima Asamblea General de la OEA,
preparen una Carta Democrática Interamericana que sistematice y
refuerce los instrumentos existentes de la OEA para la defensa de la
democracia representativa".
La consulta identificó la demanda para que se adopten medidas para
prevenir cualquier alteración del orden democrático y que el sistema
interamericano adquiera la capacidad de reaccionar con eficacia cuando
esto ocurra.
Para avanzar en éste camino se deben identificar y adoptar
estándares que reduzcan el margen de discrecionalidad de los Estados en
el momento en que tengan que tomar una decisión. Se requiere de
estándares democráticos definidos con precisión (para prevenir y
calificar) y especificar las situaciones en las que se aplicarán y que
deben abarcar otras que vayan más allá de los tradicionales golpes de
estado.
El énfasis debe colocarse en evitar que se produzcan los hechos.
Actualmente no existe un sistema de prevención y con los estándares se
tendría un sistema de alerta temprana.
La identificación y adopción de estándares es necesaria para dar
más competencias a órganos internacionales y asegurar que su ámbito
de decisión subjetiva se haya recortado. Se habrán de determinar las
medidas susceptibles de adoptar, revisando la posibilidad de ciertos
tipos de sanciones en casos extremos, y el modo de aplicación de un
instrumento de tal naturaleza, optando por mecanismos de votación y
decisión razonables, siempre dentro del sistema de la OEA.
En su oportunidad, deberán establecerse diversos indicadores que
faciliten el monitoreo del cumplimiento de los estándares con
participación de la sociedad civil, y exigir la presentación de
informes periódicos.
Es necesario tomar en reconocer que la democracia es una condicion
fundamental para impulsar el desarrollo y combatir la pobreza y la
desigualdad. Pero fundamentalmente, se debe considerar y afirmar la
interrelación e interdependencia existente entre el respeto de los
derechos humanos, la vida en democracia y la vigencia del Estado de
Derecho.
C) Un camino a recorrer con las empresas.
La influencia que ejercen los actores económicos en las decisiones
políticas internacionales y nacionales esta creciendo y hace necesario
prestar mayor atención a sus roles y respnsabilidades. A su vez, las
expectativas sobre las empresas están cambiando, hay una creciente
presión para que los sectores económicos emprendan acciones destinadas
a promover y respetar los derechos humanos y la demanda de empresas
socialmente responsables es un pedido creciente de los consumidores.
Las empresas deben ser concientes del impacto que sus procesos
productivos generan con relación a sus trabajadores, a la comunidad y
al medio ambiente, y adecuar en correspondencia sus prácticas y sus
políticas. Pero también deben ser concientes que la democracia, la
vigencia del Estado de Derecho y la defensa de los derechos humanos,
dentro y fuera de la empresa, son vitales para asegurar la mejor calidad
de vida de la sociedad y la estabilidad y el desarrollo de sus negocios.
Los empresarios tienen la responsabilidad de ejercer un nuevo liderazgo
comprometiéndose con la democracia, los derechos humanos y el Estado de
Derecho y distanciándose de cualquier trasgresión a uno u otro.
Coincidimos en que debe convocarse a una reunión hemisférica para
que "se produndice el diálogo sobre la responsabilidad social de
las empresas y la creación de conciencia sobre asuntos claves a ser
determinados, asi como para deliberar sobre las modalidades de
promoción, de la elaboración, adopción e implementación, por el
sector privado, de principios de buena conducta que fomenten su
responsabilidad social y ambiental"(6-C). Pero a su vez, señalamos
que es necesario avanzar hacia la adopción de normas internacionales
que regulen las responsabilidades de las empresas en el campo de los
derechos humanos, fijen estándares de referencia para las regulaciones
nacionales y sirvan de respaldo a los Estados más débiles.
Sabemos que los puntos expuestos requieren de voluntad política para
llevarse a cabo.
Las conclusiones y recomendaciones a las que se ha llegado en ésta
consulta regional, pretende contribuir a que esa voluntad exista y
exprese las demandas ciudadanas. Confiamos en que se le dará la
atención que merece.
La consulta fue conducida por el Instituto de Defensa Legal (IDL) de
Perú, con el apoyo de ACDI. La presentación de ésta síntesis es de
nuestra exclusiva responsabilidad. Cualquier información adicional
puede conseguirse contactando al IDL.
|